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el
JAMÓN SERRANO En la historia
El cerdo y el jamón serrano, es y ha sido uno de los elementos
más característicos de España, representante fundamental en la cultura
Española, en la mayoría de ocasiones presente en
nuestros platos y comidas. El por qué de su éxito puede ser que, de este
animal, se aprovecha absolutamente todo (el morro, las orejas, los pies...)
Durante mucho tiempo, el comer carne de cerdo era símbolo de nobleza y
señorío, y todo lo que estaba en relación con su sacrificio y
elaboración era signo de distinción. Hay diferentes tipos de razas de cerdos: el blanco, el ibérico, o
mezclas, de los cuales se pueden obtener diferentes tipos de productos.
El cerdo ha estado con el hombre desde el
principio de su era satisfaciendo todas sus necesidades. Así pues, se
convirtió en algo esencial en las despensas de cualquiera. En la época
de los celtas, el cerdo era una pieza fundamental en sus vidas,
considerándolo indispensable en su alimentación.
Las fases de salazón y curado del jamón
serrano y otras piezas del cerdo que se usan
actualmente, vienen ya de la antigüedad, donde eran utilizadas para que
se conservara bien la carne. Estos tipos de elaboración son actualmente utilizados,
pero perfeccionándolos en algunas cosas, con el fin de mejorar el producto
(por ejemplo, en la antigüedad se realizaba la
salazón, pero de todo el animal entero)

En la antigüedad la
salazón se realizaba del animal entero
Se pueden encontrar zonas geográficas
donde la tradición del jamón serrano está más arraigada, se puede destacar la
zona de la provincia de Teruel, una de las más significativas, y pionera
en la obtención de una Denominación de Origen, la de su jamón serrano:
Denominación de Origen "Jamón de Teruel".
Antes de que llegaran los romanos a la
península Ibérica, ya se producían cantidades elevadas de cerdos (y de
jamones) Los íberos, ya por entonces, comerciaban con aceite de oliva, vino y por
supuesto jamones y embutidos. Estas actividades les daban bastantes
beneficios. El cerdo era tan valioso que, en la época de Augusto y
Agripa, crearon monedas romanas con la forma de un jamón. También han
aparecido figuras de cerdos en medallas consulares, usadas como distintivo
militar de alguna legión. Esto también se ha podido ver en los Celtas y en los Galos
prerrománicos.

El cerdo, ya desde la
antigüedad, ha sido algo esencial en la alimentación de las personas
En época romana, la matanza del cerdo, en
un primer momento, la hacía el cocinero o "coquus" (el cual era
siempre un esclavo prestigioso), pero luego la fueron especializando, y la
realizaban solo cocineros específicos llamados "vicarius supra
cenas". Para ellos la parte más preciada era el jamón, y consumida
sólo por las personas más ricas de la sociedad. Pero
no comían solo jamón, sino que utilizaban y consumían otras piezas del
cerdo, embutidos o piezas salazonadas, tales como los lomos, cabezas, costillas y
el tocino.
La elaboración y producción de jamones
se produjo en Roma durante siglos. En muchas obras y libros hablan sobre
el jamón y su forma de elaborarlo, se puede ver que seguían más o menos
las mismas fases que se realizan hoy en día. En la antigua Tarraco (Tarragona) también
se producían jamones, en Conesa se encontró un jamón fosilizado, que
tenía unos 2000 años.
Una vez acabada la era
romana, se pasó a la época visigoda, donde apareció la sociedad
medieval. Los monasterios y conventos fueron los que aguantaron la
gastronomía, los monjes cuidaban sus huertos y cada año solían criar a
algún cerdo. Así pues en sus despensas siempre había alimentos, tanto
para el clero, como para caminantes que pasaban por la zona, o para las personas que estaban en el
monasterio.
En los siglos XII y XIII
España avanzaba hacia el sur, lo que permitió que la ganadería pudiera
divulgarse hacia el sur, donde tenían más praderas y bosques para su
alimentación, por lo que hubo un pequeño crecimiento. Los
campesinos van teniendo cada vez más acceso a la crianza del cerdo, aunque de una
manera más limitada. Poco a poco las matanzas y la fabricación de
jamones y embutidos en los pueblos y aldeas era más común.

La
ganadería se difundió hacia el sur donde tenían más praderas y bosques
Ya en el siglo XV y XVI se
empiezan a crear libros de cocina, donde nos cuentan como se comía en
determinadas sociedades, sus hábitos y sus costumbres alimenticias.
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