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las
enfermedades
del olivo
En la mayoría de los casos las
enfermedades de los olivos son producidas por: hongos, bacterias y virus. Los
hongos, no pueden elaborar sus propios azúcares por la ausencia de
clorofila, por lo que tienen que parasitar plantas vivas o materia
orgánica muerta (como las hojas del olivo cuando caen al suelo) Las
bacterias, suelen atacar más a animales y al hombre. En la agricultura
son muy difíciles de erradicar, ya que los antibióticos son muy caros, y
lo mejor que se puede hacer es prevenir a los olivos contra ellas. La
palabra virus significa "jugo venenoso",
son parásitos de un tamaño mínimo, y atacan sobre todo a superficies
herbáceas.
Las
principales enfermedades que suelen afectar al olivo son:
-
Repilo del olivo: su nombre común es Cycloconium oleaginym Cas, ya
que esta enfermedad es producida por el hongo Cycloconium oleaginum.
Uno de los síntomas más característicos es la aparición
de manchas circulares en el haz de la hoja de color oscuro, negras o
grises. Posteriormente estas manchas se vuelven de un color amarillento y
al finalizar la primavera las hojas se caen,
se produce una defoliación, sobre todo en las zonas bajas del olivo, por
lo que el árbol se debilita, y puede disminuir su producción.
El agricultor suele utilizar dos tratamientos,
uno que se da al final del verano o principio del otoño y otro al
final del invierno (hay que procurar que los tratamientos se hagan antes
de las lluvias de final de verano o de principio de otoño) También es
recomendable que el olivo esté bien aireado y se intente reducir la
condensación, haciendo podas donde el árbol no quede muy poblado.

En
estas hojas de olivo podemos observar las manchas que se producen por la enfermedad
del repilo
Algunos
de los productos más usados en los tratamientos son: Caldo
Bordelés, Oxido
cuproso, Oxicloruro de Cobre, Ziram, Oxicloruro de Cobre y Zineb,
, Captan, Captafol, Benomilo, etc.
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Verticilium: esta enfermedad suele aparecer en olivares intensivos, rara
vez en olivares tradicionales. Lo que ocurre es que se taponan los
vasos conductores por lo que los brotes y ramas secundarias del olivo se marchitan,
incluso alguna vez las principales. Las hojas no tienden a caer, pero se
doblan para dentro y las ramas mueren. El hongo se encuentra en el suelo y
penetra en la raíz del árbol donde empieza a desarrollarse.
Hay
algunas plagas como el barrenillo o el taladro que pueden ser
confundidas con esta enfermedad. Para prevenir la enfermedad debemos
procurar no regar en abundancia, intentar localizar el olivo afectado, sacarlo de raíz y no tapar el hoyo hasta un año
después como mínimo.
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Aceituna jabonosa o Antracnosis: el hongo característico de esta
enfermedad (Deuteromiceto) actúa contra la oliva, aunque también en
ocasiones ataca a las hojas, brotes y madera. También es conocida como
lepra, vivo o momificado. Se suele desarrollar en zonas húmedas del sur y
noreste peninsular, llegándose a perder hasta el 40% de la cosecha, además
incide en la calidad del aceite de oliva. Presenta dos síntomas:
°
la podredumbre y momificado de los frutos, de aquí aceituna jabonosa.
Este síntoma es el más característico de los dos. Los indicios de la enfermedad se pueden observar
en los frutos verdes, pero es más normal que se vea en la maduración, al
cambiar el color. Los frutos se van pudriendo y deshidratando, por lo que
su aspecto queda arrugado.
°
la defoliación y desecación de ramas, se presenta solo en ramas con un
alto número de olivas afectadas. Las hojas se secan y se marchitan, se
caen del olivo, se van secando las ramas, y el olivo se empieza a
debilitar.
Para
su tratamiento es recomendable usar productos que contengan cobre. Estos
tratamientos son preventivos, cuando veamos que algún olivo está dañado
debemos actuar, y en caso de lluvias repetir otra vez el proceso.
-
Escudete: esta enfermedad actúa sobre la aceituna. Se forman
manchas circulares de color oscuro, la forma es parecida a un escudete (de
ahí su nombre) Está poco extendida por lo que se han hecho pocos
estudios sobre los tratamientos, pero se recomienda actuar igual que con
la aceituna jabonosa. Produce alteraciones en el aceite de oliva, aumentando su
acidez, alguna vez aparecen sabores extraños.

Podemos
observar la mancha con forma de escudete que se forma en la aceituna
-
Tuberculosis o verrugas del olivo: producida por una bacteria de la
rama de las Eubacterias. Ésta se introduce en el olivo a través de
alguna herida (causada por heladas, granizo, golpes...) por lo tanto no es
recomendable usar el vareo como técnica de recolección, ya que le
produce muchas heridas (la mejor opción es la utilización del vibrador o
sino manualmente) Se caracteriza por la aparición de tumores
principalmente pequeños, pastosos, tersos y con un tono verdoso. Luego tienden
a curtirse, cuartearse y arrugarse. Estos tumores pueden llegar a
alcanzar el tamaño de una avellana. Si el ataque es muy fuerte puede
provocar un debilitamiento y secado de algunas ramas. Éstos olivos
producen olivas de baja calidad, y muchas veces caen al suelo (por su
escasa nutrición) Los aceites de oliva en ocasiones suelen tener sabores
extraños.
Hay
que decir que una vez el árbol está afectado es muy difícil y costoso
curarlo. Pero se pueden seguir algunos consejos como podar los olivos afectados por la enfermedad, para que la bacteria no llegue a los
olivos sanos, además todos los instrumentos que se vayan a utilizar en la
poda tienen que desinfectarse con
disoluciones de sulfato de hierro.
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Tumores o agallas del cuello: esta enfermedad está provocada por
la bacteria Agrobacterium tumefaciens. Suele influir más en los olivos
jóvenes. Los síntomas que nos indican la enfermedad son la aparición de
bultos o "tumores" por la parte donde se bifurca el tallo de las
raíces. Esto impide la correcta circulación de la savia, y el olivo
muere, aunque suele tardar dos o tres años. Hay que intentar que el olivo
no se haga heridas ya que esta enfermedad se contagia a través de ellas,
por donde se introduce la bacteria, la cual ataca al olivo. Los tratamientos que
se han utilizado son poco eficaces, por lo que lo mejor que hay que hacer
ante esta bacteria es prevenir, y que los olivos estén en su mejor
condición posible. En el caso de que esté bastante infectado
hay que aniquilarlo.

El
olivo muere dos o tres años después de ser infectado por la bacteria
Agrobacterium tumefaciens
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Mal del plomo: se puede afirmar que un olivo tienen esta enfermedad
si aparecen manchas de formas irregulares de color marrón y amarillo. Es
una enfermedad poco conocida, que puede ser confundida con el repilo. Pero
en este caso en el envés de la hoja se puede apreciar una tonalidad gris
con un tono plateado. Los tratamientos contra esta bacteria son los mismos
que se utilizan contra el repilo.
-
Negrilla: para que se de esta enfermedad tiene que aparecer en el
árbol una sustancia azucarada que proviene de pulgones, cochinillas o
moscas blancas, en la cual el hongo negrilla o mangla se posa sobre ella.
Podemos apreciar también como un polvillo negro recubre las hojas y los
frutos, lo que dificulta la fotosíntesis de las hojas. El tratamiento suele centrarse en la liquidación de los insectos
nombrados antes, para que no aparezca la sustancia azucarada.
Lo
primero y primordial en estas enfermedades es su prevención, más que su
tratamiento. También hay que tener en cuenta que todas las enfermedades
que pueda tener el olivo afecta en la calidad del aceite de oliva que se
realice posteriormente, disminuyendo su calidad.
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